Último Momento
Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Ángel Ferrer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Miguel Ángel Ferrer. Mostrar todas las entradas

miércoles, 3 de julio de 2024

Con Claudia, ni freno ni marcha atrás



MIGUEL ÁNGEL FERRER

La primera condición para la reforma del Poder Judicial se cumplió el 2 de junio pasado. Esa condición era lograr la mayoría calificada en las dos cámaras del Congreso. Todo lo que sigue es, en realidad, puro trámite. Y, según se ve, ya lo entendió todo el mundo, hasta los mismísimos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Lo entendieron, claro está, a golpe de sufragios. Por años el Presidente López Obrador los invitó, los exhortó a que ellos mismos emprendieran el camino de la auto reforma. Pero sistemáticamente se negaron a ello. 

Pudo más la soberbia, la ambición por el dinero, el mal cálculo político. Y, luego de la derrota, ahora dicen allanarse a la reforma. Como en la fábula de la zorra y las uvas.

Y es que, como dice la canción, “ahora es tarde, no hay remedio". En unas cuantas semanas la reforma será un hecho. Y será el fin de los exorbitantes privilegios monetarios, del nepotismo, del influyentismo y de la corrupción que imperan en todo el Poder Judicial.

Habrá quien diga que esos vicios, excepto el de los millonarios sueldos y prestaciones serán imposibles de erradicar. Pero es un gran paso adelante que hoy sean condenables los innegables vicios del Poder Judicial, hoy plenamente visibles.

Porque habrá llegado a su fin el marco legal que los propiciaba y potenciaba. En poco tiempo la reforma será un hecho y habrá de empezar el arduo trabajo de ir desmontando y transformando la mentalidad abusiva y cínica de los miembros, de todo nivel y jerarquía, de ese poder hoy totalmente podrido. Desde ministros, magistrados y jueces, hasta auxiliares, ayudantes y ujieres.

Hoy todos estos proponen salidas negociadas para rescatar lo que se pueda, como diciendo: “de lo perdido, lo que aparezca”. Pero se equivocan si creen o piensan que Claudia Sheinbaum o López Obrador van a prestar oídos a los cantos de las sirenas.

Eso significaría traicionar el mandato de las urnas. Y no cabe posibilidad alguna de que el Presidente y la presidenta electa pudieran dar ese paso, que además de ser una traición al pueblo sería un suicidio político.

La consigna es, y debe ser, adelante con la vista puesta en el año 2030. Y más allá. Mientras la Cuarta Transformación cuente como hasta ahora con el respaldo y el impulso del pueblo no puede haber freno ni marcha atrás.

mentorferrer@gmail.com

miércoles, 12 de junio de 2024

Contra el golpismo, una montaña de votos



MIGUEL ÁNGEL FERRER

Se sabía bien y desde hacía meses que el domingo 2 de junio Claudia Sheinbaum Pardo sería elegida Presidenta de la República. Así lo consignaban todos los datos, estudios e indicios disponibles. Y, además, esta percepción era concordante con los resultados de la elección presidencial de 2018.

En ese año, el PRI obtuvo 7 millones de votos, el PAN 9 millones, y Morena más de 30 millones de sufragios. Sumados, los votos de la derecha fueron 16 millones, la mitad de los logrados por López Obrador.

Desde entonces y año con año esa proporción de 2 a 1 se mantuvo hasta ahora. Si esta tendencia se ha sostenido a lo largo de seis años, ¿por qué habría de variar es los comicios del dos de junio? Y máxime si las encuestas de los últimos días revelaban que aquella tendencia se mantenía firme e invariable.

Pero había otros datos. De 2018 para acá el desprestigio de los partidos de la derecha ha crecido exponencialmente, en tanto que la inmensa obra de gobierno del obradorismo ha confirmado que la determinación popular de sacudirse la dictadura prianista fue una decisión sabia que ameritaba ser repetida.

En los comicios generales del pasado domingo, la disputa real entre la derecha pripanista y el obradorismo se dió por la composición del Congreso. Morena aspiraba a lograr la mayoría calificada, es decir, dos tercios o más del total de diputados y senadores, lo que le permitiría reformar la Constitución y gobernar ya sin obstáculos en favor del pueblo.

Por esta razón la derecha pripanista tenía como propósito central impedir que Morena obtuviera la mayoría calificada. ¿Podía lograrlo? Era posible, porque el voto duro pripanista es de varios millones. Sin embargo, que fuera posible no significaba que fuese probable. En todo caso, en este asunto la moneda estaba en el aire. 

Una victoria arrasadora de Claudia Sheinbaum mataría de plano las esperanzas pripanistas de impedir que Morena consiguiera la mayoría calificada. Y, como es lógico, ese triunfo arrasador también le cortaría las alas al avieso plan derechista de invocar una corta diferencia en votos entre Sheinbaum y la abanderada del Prián para demandar judicialmente la anulación de las elecciones. 

El asunto estaba claro. El pueblo debía sepultar bajo una montaña de votos los planes de la derecha de regresar al poder por la vía judicial, es decir, por la vía de un golpe de Estado con disfraz de legalidad. Y así fue. Una montaña de 36 millones de votos.

mentorferrer@gmail.com

viernes, 17 de mayo de 2024

La 4T y el Estado de Bienestar


MIGUEL ÁNGEL FERRER

Educación y salud para todos es la vía para el progreso. Pero para que sea para todos, es decir, universal, se requiere que ambas sean gratuitas. Dicho a la inversa, sin educación y salud gratuitas no es posible el progreso de una nación.

¿Es tan difícil de entender esto que hay quienes se oponen a esas gratuidades? Increíble pero cierto. Es muy poderosa e influyente la corriente de pensamiento que se pronuncia abiertamente contra salud y educación gratuitas.

La cumbre de este pensamiento es, como bien se sabe, la ideología neoliberal que dominó en México durante los últimos cuarenta años. Es la antípoda de la ideología del Estado de Bienestar.

Pero éste no sólo se compone de educación y salud gratuitas. También engloba la idea y la práctica de la pensión universal, es decir, de una asignación monetaria que se entrega, sin contraprestación alguna, a todos los miembros de una sociedad.

En el caso de México, la educación y la salud gratuitas son un hecho. Pero la pensión universal todavía esta lejos de serlo. Hasta ahora, esa asignación monetaria sólo se entrega, y en pequeña medida, a determinados grupos sociales: ancianos, discapacitados, estudiantes y madres solas. 

De todos modos, esa pequeña pensión universal se otorga a muchos, muchos millones de personas. Pero se busca que alcance a la totalidad de la población. Esta meta, desde luego, no se vislumbra a corto plazo. El camino, sin embargo, ya ha comenzado a ser recorrido.

 Primeramente habrá que acrecentar el monto de las pensiones. Y luego, poco a poco, ir avanzando en el número de beneficiarios hasta alcanzar al total de la población.

Con salud y educación gratuitas, pero sobre todo con la pensión universal creciente, se garantiza que nadie quede en el desamparo, cualesquiera que sean sus particulares condiciones de vida.

Puede decirse que con estos avances se van cumpliendo las promesas y objetivos de la revolución mexicana de 1910-1917. Y que la Cuarta Transformación en curso de la vida nacional viene a ser la culminación, de manera pacífica, de aquel movimiento armado transformador que, podría decirse, quedó interrumpido.

Tal interrupción comenzó a principios de los años cuarenta del siglo XX, y  quedó plenamente interrumpida con la llegada de los neoliberales en 1983. Ahora, como a todos nos consta, desde diciembre de 2018, esa gran revolución ha reiniciado su justiciero camino.

mentorferrer@gmail.com

viernes, 15 de marzo de 2024

Seguridad social y pensión universal




MIGUEL ÁNGEL FERRER

De acuerdo con los más recientes estudios en la materia, en México la esperanza de vida al nacer actualmente ronda los 73 años. De modo que si la edad promedio de jubilación son los 65, el jubilado o pensionado puede tener esta condición durante los últimos ocho años de su vida.

La verdad, no parece mucho. Pero también es cierto que en México existen muchos ancianos que superan los 73 años. Hay quienes tienen más de 80, e incluso son numerosos los que llegan a cumplir 90.

Y así, mientras más se alarga la existencia, más necesaria se vuelve la pensión. Y es más urgente la necesidad de que el monto de las pensiones conserven su poder adquisitivo a lo largo del tiempo.

Hace poco se hizo público que en la culta y próspera Suiza fue derrotada una intentona del gobierno neoliberal de ese país por aumentar en dos años la edad de jubilación (de 65 a 67). Y que, en contrapartida, fue aprobada una nueva ley que aumenta la pensión de 12 a 13 mensualidades por año. O dicho de otro modo, a las doce mensualidades se adiciona una especie de aguinaldo equivalente a un mes de pensión.

La lección helvética es clara. La lucha social, es decir, la lucha de los trabajadores, debe encaminarse a impedir aumentos en la edad de jubilación, y debe procurar adicionalmente la reducción paulatina pero constante de ese límite.

Salvadas todas las proporciones que haya que salvar, en México hoy se siguen estas vías. Aquí, el gobierno del Presidente López Obrador está empeñado en garantizar constitucionalmente el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones. Y en tiempos recientes ha reducido la edad de jubilación de 68 a 65 años.

En México, además, hay otros pendientes en la materia. A la pensión universal que, sin contraprestación alguna, ya se otorga a los adultos mayores de 65 años, es necesario y urgente incorporar al sistema pensionario de la seguridad social a millones de trabajadores que carecen de este derecho.

En este renglón hay que anotar a los trabajadores del llamado sector informal de la economía. No se trata, desde luego, de una tarea sencilla. Pero ya es un buen principio la pensión universal para los adultos mayores establecida desde el año 2000 por el gobierno obradorista en la Ciudad de México y que luego fue ampliado a todo el país. Primero, establecer el derecho, y más adelante convertirlo en realidad. 

mentorferrer@gmail.com

domingo, 18 de febrero de 2024

Holgura fiscal

 


MIGUEL ÁNGEL FERRER

Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, en los últimos seis años, el gobierno de México ha retomado el control y aumentado su participación en muy vastos e importantes sectores de la economía, los llamados grandes medios de producción. Aquí se cuentan, en primer término, las industrias petrolera y eléctrica.

Y también, desde luego, ha crecido la participación del Estado en el sector bancario y financiero. Hoy el Banco del Bienestar, institución pública, cuenta con el mayor número de sucursales en todo el país.

Y no sólo eso. Cuenta igualmente con el mayor número de usuarios o cuentahabientes. Se trata de los beneficiarios de los programas de beneficio social y popular del gobierno mexicano, los que suman varias decenas de millones de personas.

Todo esto ha sido logrado sin acudir al expediente de las expropiaciones. Se ha conseguido por la vía de la inversión pública, es decir, por la utilización del presupuesto gubernamental.

Como es bien sabido, éste se forma básicamente con los impuestos que pagan todos los agentes económicos, es decir, todos los ciudadanos. 

Lógicamente, a mayor número de contribuyentes mayor será el presupuesto. En tiempos recientes la insuficiencia presupuestal era el pan nuestro de cada día. De modo que el camino para aumentar el presupuesto era y es el incremento de la recaudación fiscal.

Y para lograr ese incremento no se optó por el aumento de impuestos ni por la creación de nuevos gravámenes ni por el incremento de las tasas impositivas. Se optó, simplemente, por el combate a la evasión fiscal en sus varias modalidades: el clásico e ilegal fraude al fisco y diversas maneras de evasión legales, como la condonación y la devolución de impuestos y otros privilegios.

Tampoco se acudió a la contratación de nueva deuda pública. Y esto por la sencilla razón de la históricamente novedosa autosuficiencia fiscal, es decir, la holgura fiscal. 

A más recursos fiscales, más obra pública, más gasto social, más y mejor redistribución de la riqueza social, de la riqueza de todos. Más educación, más caminos, más agua potable, más hospitales, más medicinas.

Nada de esto tiene gran ciencia. Es cosa bien sabida en el ámbito personal y social. Solo es necesaria, adicionalmente, una buena y honrada administración. O, dicho en otras palabras, nada de raterías y privilegios. Con esto, la receta está completa. 

lunes, 15 de enero de 2024

AMLO: adiós a las afores


MIGUEL ÁNGEL FERRER

El Presidente López Obrador acaba de anunciar una reforma al sistema de
pensiones de los trabajadores retirados. Y si bien todavía no se han
divulgado los detalles del asunto, se puede afirmar que el anuncio
implica dos temas clave.

Uno, el fin del sistema de las afores, y dos, la vuelta al anterior
sistema de pensiones vigente hasta el arribo del neoliberalismo al
gobierno mexicano.

La razón del cambio estriba en que las pensiones del sistema afores
representan sólo la mitad del salario que devengaba el trabajador
cuando estaba activo, en tanto que las pensiones del sistema anterior
(llamado solidario) eran equivalentes al ciento por ciento del último
salario devengado por el trabajador antes de pasar a retiro, es decir,
antes de convertirse en jubilado.

Como es lógico, la propuesta de López Obrador ha concitado el
entusiasmo y el apoyo de los millones de ciudadanos jubilados, así como
el respaldo de los millones de trabajadores en activo que en un plazo
determinado habrán de convertirse en pensionados.

Indudablemente, la propuesta presidencial es un acto de justicia
histórico pues devolverá a los jubilados presentes y futuros el
cincuenta por ciento de los ingresos que les fueron arrebatados, con
engaños y a la fuerza, por los gobiernos neoliberales.

Pero la propuesta obradorista significa también una derrota en toda la
línea para la doctrina neoliberal, neoconservadora o neoporfirista. Es
equivalente al fin de las privatizaciones de los bienes públicos.
Implica devolver a los trabajadores y al Estado el manejo de las
pensiones. Y, al mismo tiempo, quitar al capital privado el dominio de
una enorme fuente de recursos destinados al enriquecimiento desmesurado
de un puñado de magnates y al correlativo empobrecimiento, continuo y
creciente de millones de personas (los propios jubilados y sus
familias).

Se trata, finalmente, de una transferencia de riqueza de unas manos a
otras. Exactamente igual, pero en sentido contrario, a la realizada por
los neoliberales hace ya más de cuatro décadas.

¿Habrá alguien que pueda censurar esta justiciera propuesta
pensionaria de López Obrador? Sí, claro. Los beneficiados durante
muchos años del régimen de las afores que ahora verán extinguirse su
fuente de recursos inmorales e ilegítimos.

No tardarán en aparecer los ataques y descalificaciones del
conservadurismo contra esta reforma pensionaria. Pero en contrapartida
se verá, sobre todo en las próximas elecciones generales de 2024, el
enorme apoyo popular a la propuesta obradorista.

lunes, 30 de octubre de 2023

UNAM: una consulta de todos

Imagen MILENIO


MIGUEL ÁNGEL FERRER

De cara al inminente cambio de rector, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) ha empezado a moverse en una clara confrontación entre dos proyectos, entre dos ideas, entre dos conceptos de universidad. Una, la antigua institución vertical y autoritaria, y otra, que ya anuncia su nacimiento, una institución anti autoritaria, es decir, democrática y horizontal.

El añejo y aún presente autoritarismo se manifiesta claramente en el método de designación del rector. Una junta de notables decide quién ha de gobernar la institución por un tiempo determinado.

Un puñado de figurones, y  a veces nomás figurines, decide en nombre de toda la comunidad. Se trata de una decisión, como se dice popularmente, en lo oscurito, sin la participación del resto de la comunidad: estudiantes, maestros y trabajadores, quienes deben acatar sin discusión el ukase de aquel puñado de notables.

Frente a ese viejo modelo de designación, ahora mismo se está abriendo paso una nueva manera de hacer las cosas, en la que participen todos los universitarios.

Pero no se trata, desde luego, de una iniciativa de la cúpula dominante en la UNAM, sino de una iniciativa de lo que podría llamarse la esencia de la universidad: sus alumnos, sus maestros, sus trabajadores.

Hace apenas unas cuantas semanas, esta esencia de la universidad comenzó a organizar una amplia consulta para conocer el pensar y el sentir de todos los universitarios respecto a las cualidades, merecimientos e ideología de los aspirantes a la rectoría.

A las pocas horas de iniciado el proceso consultor, la cúpula de la UNAM emitió un comunicado en el que afirma que la universidad no está ni ha estado organizando ninguna consulta, como si sólo pudiera haber consultas organizadas y realizadas por la cúpula, como si la universidad sólo fuera la cúpula, la burocracia, la élite.

El proceso de consulta resultó un gran éxito. Porque, contra viento y marea, la comunidad toda pudo expresar libre y democráticamente su pensamiento, sus preferencias, sus afinidades.

¿Dónde comenzó todo esto? E propósito viene de lejos. Pero no hay duda de que ha empezado a materializarse en sintonía con la nueva realidad política del país, en la que se puede elegir libre y democráticamente a los líderes y dirigentes de cualquier organización social.

El proceso democratizador en la UNAM apenas empieza, pero ya desde ahora parece indetenible.

mentorferrer@gmail.com


domingo, 20 de agosto de 2023

Encuesta rigurosamente vigilada


 


MIGUEL ÁNGEL FERRER


Las encuestas de opinión son un mecanismo o procedimiento estadístico que permite conocer las preferencias o los deseos y gustos de las personas sobre cualquier tema. Son una teoría y una práctica socio-demográfica científica de utilización universal y centenaria.

Una encuesta bien realizada, es decir, como mandan los cánones, permite conocer con gran exactitud lo que piensa en determinado momento una sociedad o una comunidad cualquiera.

Por estas razones científicas es que el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) optó por las encuestas científicas como método para designar a su candidato a la Presidencia de la República en las elecciones de 2024.

También se escogió este método porque las encuestas científicamente realizadas no pueden ser influidas, manipuladas o cuchareadas por nadie.

Y hay que tomar en cuenta, igualmente, que la encuesta de Morena será un sondeo rigurosamente vigilado por millones de ciudadanos y múltiples instituciones públicas y privadas, nacionales y extranjeras.

Así que cualquier anomalía o salida de ruta será denunciada públicamente por las entidades vigilantes, lo que descarta cualquier intento de manipulación exitosa.

Debe decirse, además, que la vigilancia del sondeo morenista incluirá la realización de las llamadas encuestas espejo, es decir, sondeos alternativos que desmentirían de inmediato toda intención de cuchareo.

Y hay que decir, adicionalmente, que la encuesta morenista se ajustará a un compromiso de aceptación, por cuenta de los participantes, de las reglas públicas establecidas para el sondeo.

Esa aceptación pública significa que, una vez hecho el compromiso, nadie puede echarse para atrás sin pagar un alto precio, en simpatía popular y en prestigio y futuro político, por la retractación. Y mayor todavía ese costo si quien se retracte decide postularse a la Presidencia por cualquier otro partido político de izquierda o de derecha.

La suerte, como diría el clásico, está echada. Tendremos que esperar el resultado de la consulta popular. Pero hasta ahora nada lleva a suponer que haya o pueda haber mano negra.

Y la conclusión lógica es que  los millones de sufragantes  que tienen como preferencia a Morena votarán por quien resulte vencedor en este sondeo verdaderamente histórico y libre de sospechas de fraude estadístico.


sábado, 1 de julio de 2023

Se creen de sangre azul.

 


MIGUEL ÁNGEL FERRER

La oposición a López Obrador no se expresa esencialmente en los tres partidos políticos de la derecha (PRI, PAN y PRD). También se manifiesta en millones de ciudadanos de pensamiento conservador, elitista, religioso, racista y, en muchos casos, francamente facho.

Esta realidad se puede constatar, por ejemplo, en el magnate Claudio X. González. No podría decirse de él que es panista y menos priista y mucho menos perredista.

Pero Claudio X. González encaja perfectamente en los conceptos elitista, racista. Este personaje es digno heredero del pensamiento supremacista,  anti indigenista, machista, anti feminista y anti popular.

Y también, desde luego, de ideología europeísta, españolista y pro yanqui. Digamos que es el producto ideológico perfecto de tres siglos de educación colonial y dos centurias de formación neocolonial.

Podría decirse, utilizando la frase clásica, que don Claudio se cree de sangre azul. Y, consecuentemente, enemigo ideológico y político de la plebe, O, como diría Diego Fernández de Cevallos, del pobrerío y del mujerío.

Cómo no habría de disgustarle al pensamiento conservador que un plebeyo despache en Palacio Nacional. Y que tenga la aceptación y el apoyo explícito y militante de la mayoría de los ciudadanos, es decir, de la plebe, del populacho.

De estos grupos se nutre la oposición a López Obrador. No son mayoritariamente panistas ni priistas. Son, simplemente, ciudadanos que no toleran, que no soportan que la plebe se haya instalado, por obra y gracia de 30 millones de votos, en Palacio Nacional.

Ciertamente a estos vastos sectores sociales, digamos 16 millones de personas, no les agradan las políticas y programas de redistribución del ingreso de López Obrador, como la pensión a 11 millones de adultos mayores. Y las becas a cinco millones de estudiantes  de escuelas públicas.

Pero no es esto lo que más incomoda a la derecha. Lo que en verdad los lleva a sufragar por el PRI y por el PAN son las ganas de echar de Palacio Nacional al pueblo, a la plebe, a los nacos.

Sus argumentos e ideas contrarios a López Obrador no son de carácter económico. Son esencialmente de índole clasista y racista. Porque excepto los bandidos, todos los mexicanos hemos recibido beneficios del gobierno morenista, aunque algunos derechosos los reciben y disfrutan refunfuñando.


lunes, 12 de junio de 2023

Miguel Ángel Ferrer. Morena: el reto y la tarea



MIGUEL ÁNGEL FERRER

Elección tras elección y encuesta tras encuesta se confirman el auge de Morena y la declinación de los partidos de derecha. Pero la derecha tiene mil caras. Una de éstas es el Poder Judicial. 

Ahí, en el Poder Judicial, la derecha se ha atrincherado. Y desde este, su baluarte, encabeza la oposición al obradorismo, es decir, a la Cuarta Transformación de México.

También cuenta a su favor con una gran influencia en los medios de comunicación. Pero carece de semejanza parecida en las fuerzas armadas, un factor siempre presente en los golpes de Estado, como lo demuestran en la actualidad los casos de Bolivia, Ecuador y Perú en América Latina. Y como lo revelan igualmente los acontecimientos de Ucrania.

Esta carencia de poder en las fuerzas armadas más o menos garantiza que en México no pueda darse un golpe castrense. Los afanes golpistas de la derecha se encuentran en los medios de comunicación y en buena parte, quizás la mayor proporción, en el Poder Judicial.

Como fuerza política militante, en el Poder Judicial se concentran los propósitos golpistas de la derecha. Y está claro para la Cuarta Transformación que sus avances dependen de limitar la fuerza del ultra derechizado Poder Judicial. 

Pero ese afán no puede concretarse sin que, previamente, Morena cuente con mayoría calificada en el Congreso. Y para lograr esto habrá que esperar a los comicios generales de 2024 en que será renovado el Congreso.

En cuanto a que Morena retenga la Presidencia y gane la mayoría simple, no hay duda. El problema está en obtener los dos tercios del Congreso.

Aquí está la clave. Y a lograrlo esta abocado Morena. Y a impedirlo se dedica la derecha. Todo apunta, sin embargo, a que las fuerzas liberales y progresistas logren su cometido.

Mientras llega ese momento la lucha política e ideológica continuará con los dos bandos bien identificados. Por un lado Morena y sus partidarios, y por el otro el corrompido Poder Judicial.

Este no puede ofrecer sino más de lo mismo, es decir, la continuidad de las políticas neoliberales, esto es, un mayor empobrecimiento popular, estancamiento económico, desempleo, inflación desbordada, devaluaciones permanentes y creciente dependencia con respecto a Estados Unidos.    

 Vistas así las cosas, no es improbable que Morena logre en el Congreso la ansiada mayoría calificada, es decir, las dos terceras partes del Congreso. Aquí están, bien claritos, el reto y la tarea.

mentorferrer@gmail.com

viernes, 14 de abril de 2023

UNAM: presupuesto y agandalle

Foto: Fundación UNAM

Por Miguel Ángel Ferrer

Adormecida durante muchos años, parece que la Universidad Nacional empieza a despabilarse. Desde hace varios meses hay señales de que empieza a gestarse una nueva época de movilizaciones estudiantiles. Aquí y allá, la muchachada se está organizando.

Lo mismo en la Facultad de Economía que en Ingeniería y Filosofía ya se han dado suspensiones o paros de labores como una primera muestra de los vientos que se avecinan.

Las primeras protestas están poniendo sobre la mesa la opacidad con la que se maneja el millonario presupuesto de la UNAM. Una opacidad que permite lo mismo las pequeñas corruptelas que operaciones de mayor calado siempre alejados del escrutinio público.

Por eso el primer reclamo de los estudiantes es hacer luz sobre la distribución de los recursos económicos de la UNAM, reparto que se realiza con notorias injusticias.

Son muy grandes, por ejemplo, la diferencias salariales entre los profesores de asignatura y los de tiempo completo. Y si en los sueldos se dan esas grandes diferencias, lo mismo pasa con las becas y con otros renglones presupuestales.

Es el caso de premios y estímulos. Y qué decir de los viajes. Quién no conoce los casos de profesores e investigadores que viajan a Japón, Europa o Estados Unidos en primera clase y con todos los gastos pagados y muy generosos viáticos.

Cómo decir que no hay dinero para pagar mejores salarios a los profesores de asignatura cuando se incurre en gastos dispendiosos de este tipo. Y una cosa semejante puede decirse de la burocracia universitaria. Salarios ínfimos  para la inmensa mayoría de los trabajadores administrativos y de intendencia, y sueldazos para jefes y directivos.

Se podrá argumentar que eso siempre ha ocurrido en la UNAM. Pero está muy claro que el problema se agravó durante el periodo neoliberal en el que las injusticias, el agandalle, el abuso y la opacidad crecieron de modo exponencial.

La UNAM, al igual que el INE, fue tomada por el pensamiento y las prácticas neoliberales. Y se ve que calaron honda y extensamente durante esos 40 años de vigencia neoliberal.

Hoy, sin embargo, las cosas están cambiando. Y, como siempre, los estudiantes van a la vanguardia.

La movilización y la toma de conciencia de las que hoy todo el mundo es testigo apenas empieza. Pero no tardará mucho en extenderse. La lucha por una distribución justa y sensata del presupuesto universitario ya está en el orden del día.

viernes, 31 de marzo de 2023

Dos ideologías vivas y vigentes


 

 

Por Miguel Ángel Ferrer

 

La conmemoración del 85 aniversario de la expropiación petrolera reunió a cientos de miles de mexicanos en plan celebratorio. Ese mitin fue un acto político de multitudinario apoyo al Presidente López Obrador. Pero más que político fue un acto ideológico. En esa asamblea pública, en representación de muchos millones de ciudadanos, los asistentes expresaron su acuerdo y respaldo a la política anti privatizadora de los bienes públicos.

Esa reunión demostró la fuerza popular de las ideas nacionalistas, independentistas y soberanistas de la gran mayoría de la población mexicana. Una ideología que sobrevivió a los más de cuarenta años de propaganda y educación privatizadoras.

Pero eso ya se sabía. Recuérdese que tal pensamiento nacionalista, siempre presente en la cabeza del los mexicanos, tuvo una primera gran expresión multitudinaria en 1988, en la campaña política y en la insurrección electoral encabezada por el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas, a quien la oligarquía, no tuvo más opción que robarle la Presidencia de la República mediante masivo y escandaloso fraude electoral.

De modo que si aquellos insurrectos electorales fueron políticamente derrotados de mala manera, esos hechos demostraron que las ideas nacionalistas y anti privatizadoras del pueblo mexicano seguían vivas y con gran fuerza y arraigo social a todo lo largo y ancho del país.

Esas ideas, vivas y presentes, fueron el factor principal de la victoria electoral que llevó a López Obrador a ganar la Presidencia de la República en 2018. Y que condujo al abandono de la política privatizadora y al regreso y fortalecimiento de las ideas contrarias.

Ideas contrarias que enarbola el bloque conservador y sus apéndices electorales, es decir, el Partido Acción Nacional (PAN), el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Frente a este panorama es muy fácil dilucidar el comportamiento del electorado en los próximos comicios presidenciales y de renovación del Congreso de la Unión. Y lo mismo puede afirmarse de las gubernaturas estatales.

Esto, finalmente, quiere decir que en las subsiguientes elecciones se enfrentarán las dos ideologías vigentes en el México actual. Por un lado el conservadurismo privatizador, y frente a éste la ideología, el pensamiento liberal, patriótico y anti privatizador de la mayoría de la población mexicana.

 

mentorferrer@gmail. com

Fin de la época más corrupta del INE


 

Por Miguel Ángel Ferrer

Con gran alivio millones y millones de mexicanos han tomado conocimiento del fin de la era más corrupta y simuladora que haya habido en el Instituto Nacional Electoral (antes IFE), desde su fundación.

El INE nació para perpetuar el fraude electoral. Y vaya que cumplió con su encomienda desde la época de José Woldenberg hasta la era de Lorenzo Córdova Vianello. Pero, ciertamente, a este ultimó lo atropelló la insurrección electoral que llevó a la Presidencia de la República a Andrés Manuel López Obrador.

Una verdadera insurrección ciudadana que con 30 millones de votos hizo imposible un nuevo fraude electoral. Y así fue, porque frente a esa cosecha de votos resultaron insuficientes los nueve millones del PAN y los 7 millones del PRI.

Pero si la misión central del INE era el fraude que resultó imposible, en la era de Lorenzo Córdova la institución se auto asignó una segunda labor: enriquecer desmedidamente a la pandilla de bandidos comandada por Lorenzo Córdova, Ciro Murayama y Jacobo Molina.

De modo que al agravio del esperable fraude electoral se sumó la convicción ciudadana del mayúsculo robo del dinero del INE. Y, así, estos dos agravios empujaron con incontenible fuerza a la ciudadanía a sufragar por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) y por López Obrador.


Consecuentemente podría decirse que el INE dejó de lado la simulación, es decir, que incumplió esa tarea de simulación por haberse dedicado al puro robo del dinero puesto bajo su cuidado y administración.

En los últimos cuatro años empezó a conocerse, con pelos y señales, el monstruoso nivel de corrupción del INE y de sus principales funcionarios. Y es evidente que a este conocimiento contribuyó decididamente el fenómeno de comunicación social y popular que es la diaria conferencia de prensa del Presidente López Obrador, conocida como la Mañanera.

No es que Cordova, Murayama y Jacobo hayan decidido quitarse la máscara de personas honradas con la que cubrían su verdadero rostro de bandidos. Esa máscara les fue arrancada por la Mañanera.

Y lo mismo está ocurriendo con el Poder Judicial. Cada día que pasa la ciudadanía confirma en la Mañanera que un gran sector del Poder Judicial es una moderna pero enmascarada versión de la Cueva de Alí Babá.

Recuérdese que, como decían antes los priistas, para ser bandidos exitosos hay que parecer honrados.

mentorferrer@gmail.com

lunes, 20 de marzo de 2023

Pensiones: México y Francia

 


Miguel Ángel Ferrer


La Francia de hoy ofrece un muy buen ejemplo de política económica anti popular. O neoliberal o neoconservadora, es decir, el gobierno contra el pueblo. El gobierno de Macron, por decreto y sin el aval del Congreso, ha decidido retrasar la edad de jubilación y aumentar los años de cotización para obtenerla.

En el México de hoy, por lo contrario, se ha reducido la edad jubilatoria y han disminuido los años para tener derecho a una pensión de la seguridad social. Y no sólo eso. El gobierno otorga una pensión universal para los mayores de 65 años.

¿Qué puede tener de extraño, entonces, que el pueblo francés se manifieste, casi hasta la insurrección, contra el gobierno? Y tampoco resulta sorprendente que en México dos terceras partes de la población respalde al gobierno de López Obrador.

Y así como en Francia se aplica una política económica antipopular, en México se hace exactamente lo contrario. Digamos que en la antigua Galia se gobierna contra el pueblo, en tanto que en México se gobierna para el pueblo. Y como dice López Obrador, mejorando la célebre frase del presidente Abraham Lincoln, se gobierna para el pueblo y con el pueblo.

Evidentemente, en Francia desde hace, digamos cuarenta años, se ha abandonado tanto el concepto como la práctica del Estado de Bienestar, en tanto que en México han recuperado su vigencia.

O dicho de otro modo, mientras el gobierno de López Obrador trabaja para empujar hacia adelante el Estado de Bienestar, en Francia se marcha en sentido contrario.

Y es que el salario y las pensiones son, cada uno en su momento, la fuente de ingresos de la gran mayoría de la población. Y reducir uno u otro significa atentar contra la sobrevivencia digna de esos dos sectores de la sociedad.

Como lo muestra el caso francés, la lucha por establecer o mejorar las pensiones es hoy la tarea más urgente e importante de la lucha social.

En México, luego de un letargo de cuatro décadas, pueblo y gobierno han retomado la construcción del Estado de Bienestar, magna tarea que garantiza la justicia y la paz sociales.

En materia de pensiones ahora el modelo es México, que ha demostrado que es perfectamente posible mejorar los sistemas pensionarios sin alterar las demás variables económicas. Y lo que se dice de las pensiones puede afirmarse de los incrementos salariales, como igualmente lo ha demostrado el gobierno de López Obrador.

mentorferrer@gmail.com

 

martes, 14 de marzo de 2023

En 2024, liberales contra conservadores


Miguel Ángel Ferrer


Es notoria y notable la diferencia entre un Presidente de la República con ideología conservadora o neoliberal o neoporfirista, y otro de pensamiento liberal, revolucionario o patriótico.

El catálogo de presidentes conservadores incluye a cuatro priistas (De la Madrid, Salinas, Zedillo y Peña Nieto) y a dos panistas (Fox y Calderón). En consecuencia puede decirse que esa pesadilla política se prolongó durante 36 años, dos más que el porfiriato.

Y también, lógicamente, puede afirmarse que en materia de desarrollo económico y concentración de la riqueza, México retrocedió cuarenta años, hasta que los ciudadanos, con 30 millones de votos, le pusieron fin en 2018.

Pero el daño no sólo fue en términos económicos, sino también en materia ideológica. Durante esos 36 años muchos ciudadanos trastocaron su ideología más o menos progresista en su contrario.

Aun así, las ideas políticas patrióticas y nacionalistas se conservaron y hasta se acrecentaron. Pero no era fácil su materialización electoral porque en México no había elecciones limpias y libres. Los comicios eran una gran simulación y era omnipresente el fraude electoral.

De modo que en el catálogo de presidentes no neoliberales sólo se puede consignar un nombre: Andrés Manuel López Obrador, quien, con su pueblo y sus 30 millones de sufragios, empezó una inmediata rectificación de aquel camino claramente equivocado.

Por eso es notoria y notable la diferencia entre un presidente conservador y uno nacionalista. El conservador opta por la privatización de los bienes públicos y por la dependencia del extranjero.

Pero así como se conservó en millones de mexicanos la ideología neoporfirista, se preservó, también en muchos millones, la ideología nacionalista y popular.

Fueron éstos la fuerza electoral que llevó a la Presidencia a López Obrador. Y a pesar de la abrumadora campaña en los medios de información para desacreditar al Presidente y sus políticas populares, la fuerza electoral del obradorismo se conserva y acrecienta cada día.

Obviamente veremos en los comicios de 2024 la lucha entre esas dos ideologías y entre esas dos formas de relacionarse con el pueblo.

Volverán a enfrentarse en las urnas liberales y conservadores. Serán millones contra millones. Pero en condiciones de limpieza electoral no es muy difícil prefigurar el sentido del sufragio.

 


Y es un atacante feroz de la educación y la salud públicas. Y bien se sabe que sin educación y sin salud públicas un país no puede desarrollarse.

 

mentorferrer@gmail.com


sábado, 25 de febrero de 2023

García Luna y el fanatismo panista


Miguel Ángel Ferrer


El caso García Luna ha resultado un golpe demoledor para el Partido Acción Nacional (PAN). De sus dirigentes principales, uno (Ricardo Anaya) está auto exiliado en Estados Unidos; el otro (Felipe Calderón) puso pies en polvorosa, y se encuentra en España, bajo la protección del fascismo peninsular.

Por lo que toca a sus militantes, históricamente escasos, el caso García Luna no tendrá mayores consecuencias. Pero a cambio sí las tendrá en la masa ciudadana que había hecho del panismo su opción política preferida. Recordemos que en las elecciones generales de 2018 el PAN obtuvo nueve millones de votos contra siete millones del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y los 30 millones de votos en favor de Morena y de López Obrador.

En consecuencia la pelota está en la cancha de esos nueve millones que sufragaron por los azules en 2018. ¿Volverán a votar por el panismo, luego de constatar que el verdadero PAN es una partido inmoral, una organización cuya cúpula es una banda de ladrones?

Y no sólo de rateros, sino que están muy ligados al narcotráfico. ¿El votante panista medio seguirá dándole su confianza a tipos de la calaña de Anaya, Calderón y Fox?

No lo sabemos. Habrá que esperar a los comicios de 2024 para saberlo. Pero, en principio, los simpatizantes del PAN tienen una muy buena opinión de sí mismos, lo que hace difícil que acepten apoyar a una pandilla de malhechores como Anaya, Calderón, Fox y García Luna.

Pero la ideología conservadora del PAN y de los panistas es un fuerte impulso para oponerse a las políticas populares y nacionalistas de Morena y López Obrador.

Y bien se sabe que la ideología conservadora tiene un componente de fanatismo, lo que hace a los panistas oponerse incluso a aquellas políticas públicas de las que son beneficiarios, como la pensión a los adultos mayores. Porque quién no tiene en su familia un adulto mayor: ricos, pobres y clasemedieros, todos estamos en ese costal.

Digamos, entonces, que la disputa por la Presidencia de la República y la mayoría en el Congreso se librará entre el PAN y Morena. Y es claro que, por cuenta del panismo, un componente central de esa lucha será la ideología conservadora, no las obras de gobierno.

Por eso es tan importante tratar de dilucidar qué tanto daño ha hecho el caso García Luna en las posibilidades del panismo para volver a conquistar el corazón del ciudadano más o menos conservador y también más o menos fanatizado.

mentorferrer@gmail.com



lunes, 20 de febrero de 2023

Camino inverso

 


Miguel Ángel Ferrer


Es muy claro que la característica esencial de la doctrina económica neoliberal es la privatización de los bienes públicos. Y, como todos sabemos, el gobierno del Presidente López Obrador no ha propuesto ni realizado ninguna privatización de bienes públicos.

Y también es clarísimo que el gobierno de la Cuarta Transformación más bien ha seguido el camino inverso: apoyo, fortalecimiento y crecimiento del sector público, lo que constituye una diferencia esencial y absoluta entre neoliberalismo y obradorismo.

Igualmente está muy claro que en los últimos dos años de su mandato López Obrador no ha de variar el rumbo. De modo que la única esperanza de la oligarquía para volver al pasado neoliberal es ganar, en la próxima elección o en sucesivos comicios, la Presidencia de la República.

Ese camino de retroceso también podría pasar por la obtención de la mayoría en el Poder Legislativo. O, al menos, impedir que la 4T, obtenga la mayoría, ya simple o ya absoluta, en el Congreso.

De modo que todo depende de los comicios de 2024. Pero hasta ahora los indicios de los posibles resultados electorales van en el sentido de una derrota del bloque conservador.

Entre esos indicios se cuentan las encuestas de opinión que, casi de modo unánime, señalan a Morena como la opción política mayoritaria. Y en el mismo sentido han apuntado los comicios generales anteriores.

Así que el compás de espera habrá de extenderse a los comicios generales de 2030. Mientras tanto es evidente que el obradorismo sigue ganando puntos. Y que el bloque conservador no avanza.

El bloque de la derecha carece de un programa de gobierno que resulte atractivo para los votantes. Y todavía no aparece en el horizonte un candidato presidencial más o menos viable.

Por lo pronto, aparecen cada día nuevas muestras sobre la enorme corrupción del Partido Acción Nacional (PAN). Y la fama pública de mucha y alta corrupción del PAN (y también del (PRI) no ayuda a ganar votos ni simpatías ni nuevos partidarios.

Y al mismo tiempo el obradorismo y sus programas sociales para el bienestar popular continúan creciendo y fortaleciéndose. Y si a todo esto se agrega la buena marcha de la economía y la ausencia de gasolinazos y nuevos impuestos no hace falta mucha ciencia para saber hacia donde se inclinará, ahora y también más adelante, el voto ciudadano.

mentorferrer@gmail.com



miércoles, 8 de febrero de 2023

Malas cuentas del rector Graue

 


Miguel Ángel Ferrer


El asunto del supuesto plagio de una tesis de licenciatura siempre estuvo muy oscuro. Se acusó públicamente a una ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de haber copiado un trabajo previo de otro autor. Pero hasta el momento todo sigue muy enredado.

Sin embargo hay abundantes datos que trasladan este asunto del ámbito
académico al campo de la política. Porque ocurre que la citada
ministra era candidata abierta a la presidencia de la SCJN, y a quien la
derecha le endosaba simpatías y cercanía con la Cuarta
Transformación.

El escándalo desatado fue decisivo para que finalmente la citada
ministra no pudiera llegar a la presidencia de la Corte, a la cual
arribó una mujer de las simpatías del bloque conservador.

Además, desde su origen, el asunto se prestaba a las sospechas, pues el
denunciante del supuesto plagio, Guillermo Sheridan, es un miembro
destacado del citado bloque conservador, enemigo acérrimo éste de la
Cuarta Transformación y en particular del presidente López Obrador.

Y para más sospechas cabe recordar que el patrón de Sheridan es
Enrique Krauze, líder del bloque conservador, grupo político al que
asimismo pertenece el rector de la Universidad Nacional, Enrique Graue.

Con estos antecedentes ¿procede suponer que Graue es una persona
imparcial? Al contrario. Lo que cabe suponer es que el rector Graue es
parte principal del nuevo complot antiobradorista.

Pero el asunto es mucho más grave en el caso del rector, porque
representa a una institución. Krauze, Sheridan y otros personajes de la
misma ralea no representan más que a sí mismos y sólo son gerentes de
negocios editoriales multimillonarios hechos al amparo del viejo
régimen pripanista.

Obviamente este enredo del supuesto plagio no sólo encuera a Graue como
un personaje ultra conservador. El caso también daña a la UNAM, enorme
institución que actualmente se debate entre posiciones conservadoras y
posiciones liberales. Podría decirse que el rector confundió la parte
con el todo. Habló por el todo, la UNAM, y no por la parte, los grupos
conservadores.

Eso del supuesto plagio parecía que iba bien, ya que el conservadurismo
logró su meta de impedir que la ministra acusada de plagio llegara a
presidir la Corte. Pero el costo de esa maquiavélica jugada ha tenido y
tendrá un enorme costo político para Graue y para la UNAM. Al final de
su rectorado Graue habrá de entregar muy malas cuentas a la Universidad
y a los universitarios.

mentorferrer@gmail.com



sábado, 28 de enero de 2023

Terrorismo y sucesión presidencial

 


Miguel Ángel Ferrer

Nada tienen de extraños los recientes e inusuales incidentes en el metro de la Ciudad de México. A leguas se observa que esos incidentes no han sido fortuitos, sino deliberados. Y también es evidente que tales hechos tienen indudables nexos con la sucesión presidencial de 2024, y más concretamente, con la jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum.

Podría decirse de esos incidentes que se trata de una estrategia política con dos propósitos obvios: uno, descarrilar la presunta candidatura presidencial de Sheinbaum, y dos, más general, golpear al partido Morena, indudable favorito para los dichos comicios de 2024.

Dicho de otro modo, la oposición, es decir, el bloque conservador, entiende que no tiene posibilidades de triunfo en las urnas, y ha decidido acudir a las conocidas campañas negras contra el gobierno, y, de pasadita, contra Sheinbaum, a quien suponen la más probable ganadora en las encuestas que habrán de definir al candidato presidencial de Morena.

Ese tipo de campañas negras son un viejo conocido de la sociedad mexicana. Pero antes, en la época del dominio del Partido Revolucionario Institucional (PRI), esas campañas se utilizaban para desacreditar al precandidato tricolor que parecía con mayores posibilidades de lograr la candidatura presidencial.

En aquellas épocas los métodos predilectos eran los asaltos bancarios y los secuestros de personajes sociales relevantes. Además, claro está, de los actos y atentados de bandera falsa. Era un clásico todos contra todos. Este fue el telón de fondo de la matanza de Tlatelolco el 2 de octubre de1968.

Y también del tristemente célebre halconazo (otra matanza de estudiantes y muchos ciudadanos en la vía pública y a plena luz del día) el 10 de junio de 1971. Ciertamente, no hay nada nuevo bajo el sol.

Esos dos sucesos admiten el nombre de terrorismo. Y permiten utilizar para calificarlos el adjetivo terrorismo. En este caso terrorismo de Estado, porque fueron diseñados y ejecutados por agentes del Estado: soldados, policías y grupos de paramilitares (los halcones) a sueldo del entonces gobierno del Distrito Federal.

Ahora es muy distinto. Los incidentes en el metro de la capital del país pueden ser catalogados como terrorismo, pero no de terrorismo de Estado, por la sencilla razón de que el Estado es completamente ajeno a ellos. Y que la cúpula, del poder es, más bien, la víctima Y, más concretamente, el gobierno del Presidente López Obrador.

mentorferrer@gmail.com



lunes, 19 de diciembre de 2022

Principios matan eficacia política

 


Miguel Ángel Ferrer


A la iniciativa de ley de reforma electoral, conocida como Plan B, que ya fue aprobada por las dos cámaras del Congreso de la Unión, los diputados de Morena y sus aliados (Partido Verde y Partido del Trabajo) subrepticiamente adicionaron el texto original con una disposición que permitiría el traspaso de los sufragios obtenidos por un partido hacia otro de la misma coalición.

El propósito de esa adición era conseguir que cualquier partido que no alcanzara el mínimo de votos necesario para conservar su registro, pudiera conseguir esto con los votos traspasados por su coaligado.

Se trataba evidentemente de una chicana, de una trampa para conseguir en el texto de la ley lo que las urnas no concedieron. Una forma legal de fraude electoral. Sencillamente una simulación. “Cláusula de vida eterna” fue llamada con sorna la perversa pretensión.

Enterado de la maniobra, el Presidente López Obrador declaró públicamente que si esa adición pasaba a formar parte de la ley el propio primer mandatario en uso de sus atribuciones constitucionales la vetaría. Eso significaría el fracaso del llamado Plan B, es decir, el fracaso de la reforma electoral del obradorismo. O, dicho a la inversa, una victoria del bloque conservador.

De modo que, puesto en la tesitura de participar en esa simulación o fraude o ver fracasar su proyecto de reforma electoral, López Obrador optó por no ser parte de la simulación.

Y expresó esta postura con un aforismo o sentencia: “Si hay que elegir entre eficacia política (la aprobación de la reforma) y los principios (el respeto al dictamen de las urnas) siempre habrá que optar por los principios. Una verdadera lección de honradez política, de ética política. Un retrato de cuerpo entero de López Obrador, del obradorismo y de la Cuarta Transformación.

Con independencia del resultado final de esta confrontación entre eficacia política y principios, es obvio que aun a costa de una derrota política, López Obrador optó por ser fiel a los principios democráticos que siempre han regido su vida pública.

El pueblo, los votantes, la ciudadanía indudablemente entenderán o ya han entendido lo justo de la postura del Presidente, lo que implicará el mantenimiento o incluso el crecimiento del apoyo popular, en las calles y en las urnas, al obradorismo.

Y de cara a los comicios presidenciales de 2024, el mantenimiento y, más aún, el crecimiento del apoyo ciudadano al obradorismo conducirá indudablemente a la victoria de Morena, ya con Claudia, ya con Marcelo, ya con Adán Augusto.

mentorferrer@gmail.com


 
Copyright © 2014 GUSTAVORENTERIA