Último Momento

lunes, 27 de julio de 2015

Cartelera Política: PRI presume de democracia formal, aunque no en lo sustantivo

ángel viveros

* Corrupción, populismo, inseguridad, desigualdad; peligradDemocracia

CERCANA OBSECIÓN: Hoy como en los últimos cinco sexenios los proyectos personales de los políticos mexicanos están a flor de piel, y van a contra pelo del deseo del presidente Enrique Peña Nieto quien pretende reprobar a quienes se adelantan al calendario electoral 2018, pues seguramente deben abrir la boca únicamente cuando el inquilino de Los Pinos apriete el botón. Quienes se han salido del canon son justamente quienes ven a un capitán sin el control de la máquina, pues el tren de la infamia continúa por la misma vía de más pobreza y mayor riqueza para un puñado de familias las que en 20 años quintuplicaron su capital para exacerbar la brecha de la desigualdad, amén de los incendios sociales sin apagar.

El primer mandatario en el acto “Unidos por la Transformación”, del fin de semana en la sede priista presumió la victoria de su partido en las elecciones de junio, aunque se equivoca si piensa o quiere manipular la información de que fue por las reformas estructurales. Más bien obedeció porque el resto de los partidos son igual de patriotas de hojalata, no garantizan ningún cambio a favor de la prosperidad del país, ni para aliviar la desigualdad, y han demostrado como gobiernos que son tan o igual de corruptos que los del tricolor como el principal desafío a la democracia y la economía. En el último de los casos sucedió algo semejante al síndrome de Estocolmo. Estado psicológico en la que los mexicanos como víctimas de un mal gobierno se solidarizaron con la corrupción y el patriotismo de aceptar que la vida de más de 120 millones de mexicanos se equipara a las exigencias de una banda mafiosa de multinacionales.

De todas maneras Peña Nieto fue sincero con la autocrítica cuando hizo referencia a que la sombra del populismo y la demagogia amenazan la democracia, aunque mandó la bola a otras naciones, en realidad sucede en México, ya que además la inseguridad, la corrupción y la pobreza siguen siendo un desafío a esta materia. Aun cuando en los últimos 15 años se dio importante paso hacia las elecciones libres, aparentemente se afianzaron las libertades civiles y políticas, México sigue reprobado en corrupción como la más provocante para la democracia, pues de acuerdo al índice de Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional 2014, el país ocupa el lugar 78 de 99 países y el 12 de 15 en América Latina, en materia de sobornos y de acuerdo al Foro Económico Mundial la deshonestidad es el principal obstáculo para hacer negocios en México por encima de la inseguridad.

Cómo se puede hablar de democracia cuando abundaron las denuncias de fraude electoral en junio pasado, hubo excesos en gastos de campaña, penetración de la narcopolítica, asesinatos de candidatos, partidos tramposos y deshonestos, una FEPADE de aparador, reformas políticos-electorales a la medida, así como los árbitros de la contienda pecaron de parciales. Entonces como dijera Pablo González Casanova, México parece ser una democracia en aspectos formales, pero no lo es en lo sustantivo por las muchas prácticas de manipulación desde la urna hasta la caída del sistema cuando hace falta. La alternancia en el poder en el 2000 no hizo más democrático al país, pues el cambio fue manipulado por instrucciones del vecino del norte que exigía alternancia pero con partido más afín a sus intereses, como ocurrió con el PAN para acelerar la unificación de México hacia América del Norte.

Sin duda la perorata peñista fue una obra subliminal, de doble sentido y jocoso como afirmar que la falta de credibilidad y confianza en las instituciones son el cambio en la relación entre ciudadanos e instituciones. Lo mismo el llamado al priismo para seguir siendo opción para construir un mejor país mediante acciones a favor de la transparencia, la rendición de cuentas y el combate a la corrupción, cuando este grupo sigue como paladín de la deshonestidad.

Por lo demás la concentración de la elite priista sirvió para ventilarse, y como focas aplaudir al amo, aunque también sirvió para presentar al futuro dirigente del PRI que posiblemente pudiera ser Manlio Fabio Beltrones que estuvo en la segunda posición con el presidente Enrique Peña Nieto en el acto priista del sábado, aunque después de la advertencia de César Camacho que quien dirija el partido no podrá ser candidato presidencial, podría esperar al relevo en otra secretaría de Estado. Entonces el otro nombre que suena es el gobernador de Chihuahua, César Duarte, ya se descartó Emilio Gamboa, o podría haber enroque en Gobernación. Faltan unos días para descorrer el velo de la incógnita.


Publicar un comentario

 
Copyright © 2014 GUSTAVORENTERIA