¿Qué estamos dejando de hacer o qué estamos haciendo mal? Increíble lo que pasa en Puebla, para algunos jóvenes es más fácil resolver un “asunto” incomodo asesinando con todas las agravantes de la Ley antes que asumir su responsabilidad.
El viernes pasado tuve la oportunidad de participar en el taller que organiza el Instituto Poblano de la Mujer sobre “Comunicación con Perspectiva de Género para Prevenir la Violencia contra las Mujeres y Promover el Respeto a sus Derechos”. La experimentada periodista Sara Lovera López fue la responsable de facilitar las dinámicas y actividades; cabe destacar que ella, entre otras cosas, ha sido responsable de la gestión de proyectos y coordinación de actividades relacionadas con la incorporación de la perspectiva de género en comunidades y entre distintos actores, en 2005 coordinó la investigación que sobre Feminicidio realizó la Cámara de Diputados.
El Dato, la responsable del Programa de Género de la Universidad Iberoamericana María de Lourdes Pérez Oseguera, recientemente proporcionó cifras sobre feminicidos: “Durante 2014, al menos cincuenta y seis mujeres fueron víctimas de feminicidio y otras más desaparecieron” destacando omisiones por parte de las autoridades, tanto en este tema, como en las desapariciones, ya que generalmente SÍ se tiene información sobre los casos pero no se les atiende.
Lo preocupante, ¿Qué puede estar pasando por la cabeza de nuestros jóvenes en Puebla, que deciden asesinar antes que asumir una responsabilidad como la de ser Padre? Muchas mujeres han pagado con su vida el precio de embarazarse, ya sea por un aborto mal practicado o por la ilusión de formar una familia entregándose a una relación que simplemente no tenía futuro. El caso de Karla López Albert nos sacudió hace tan sólo uno meses. Ahora nos indignamos con el caso de Paulina Camargo, una víctima más de lo que como sociedad, familia, gobierno y medios de comunicación no estamos haciendo o estamos haciendo mal.
El hecho, Unas horas antes de que conociéramos la declaración del responsable de la muerte de Paulina, Sara Lovera López destacaba desde Puebla la gran necesidad de atender las causas y no los efectos de los embarazos a temprana edad. “Se deben fortalecer las campañas en todos los medios de comunicación informando a nuestros jóvenes sobre los efectos de no atender su salud reproductiva.” “Debemos atender las causas”.
Vivimos una dolorosa realidad, padecemos los efectos de la inmediatez, la falta de atención y la falta de comunicación en el seno familiar. Debemos considerar que la principal campaña debe hacerse en casa y los principales actores deben ser los Padres. ¡No hay presupuesto gubernamental que alcance si literalmente los abandonamos pensando que pagando una colegiatura y satisfaciendo sus necesidades primarias ellos no necesitan más! Y sí, lo que necesitan son Papá y Mamá que los amen, los conozcan, los guíen, los escuchen y los ayuden a definir y encontrar el rumbo. La indignación no resuelve nada si no provoca un alto en el camino para todos. ¡Necesitamos acciones colectivas que nos lleven a recuperar los valores que hemos dejado en el camino!


Publicar un comentario