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| Foto: Félix Márquez, Cuartoscuro |
Por Yamiri Rodríguez Madrid
Este 10 de mayo en Veracruz no fue como cualquier otro. Si bien, hubo restaurantes llenos, ramos de rosas encarecidos y puestos de collares y de bolsas clon improvisados, este domingo, lo que lo marcó, fue la indignación.
Casi medio millar de madres salieron a las calles del Puerto de Veracruz y de la capital, Xalapa, a protestar por sus hijos, por los desaparecidos a los que a diario se les prende una veladora rezándole a San Rafael Guizar, el santo más veracruzano, que pronto aparezcan.
A ellas se sumaron padres de familia, hermanos, universitarios, ciudadanos de puntos distantes como Blanca, Orizaba, Córdoba, Coatzacoalcos y La Antigua quienes exigen ya un alto a esta situación.
Y es que las madres de los desaparecidos, piden un dónde y porqué, aunque muchas llevan meses, y hasta años, tocando puertas rogando una pista de dónde pudieran estar sus hijos sin que la dependencia encargada de esto, dé por lo menos una pista.
Justo esta semana que recién concluyó, fue encontrada brutalmente asesinada una jovencita porteña. Su nombre era Columba Campillo. Tenía 16 años de edad y unos ojos hermosos llenos de esperanza. Salió una tarde cálida del pasado 7 de mayo a hacer ejercicio, sin embargo, nunca regresó a su hogar. En su inocencia jamás imagino el futuro que le depararía.
Hoy, la Fiscalía veracruzana, a cargo de Luis Ángel Bravo Contreras, afirma que ya hay 5 detenidos, 1 de ellos mujer, involucrados en este crimen que ha indignado a los habitantes.
Sin embargo, esta no es la primera vez que los ciudadanos porteños salen clamando justicia y, tampoco creo, que la muerte de Columba desafortunadamente sea la última.
El Gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, salió este lunes a los medios de comunicación en un muy breve mensaje, mediante el cual dijo, como ciudadano externaba su solidaridad con las víctimas del delito y reconocía que hoy las autoridades ya no pueden permanecer sordas al clamor social.
El mandatario afirma que aún y cuando estos sucesos, la entidad que dirige está muy por debajo de la media nacional en cuanto a tasas de homicidio y secuestro. Empero el dato, para cada familia tiene un rostro, un nombre y, en muchos casos una tumba.
Por eso ayer las madres veracruzanas, suspendieron un rato el festejo para decir: yo pude ser la madre de Columba.
Descanse en paz.
@YamiriRodriguez

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